El mercado de Los Remedios se prepara para el ronqueo de atún

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En apenas unas horas, un sonido peculiar retumbará en el interior del mercado de Los Remedios. Este lugar, ubicado en la calle Pedro Pérez Fernández, apura ya los minutos para acoger a partir de las 21.00 horas de este viernes 6 de junio el tan esperado ronqueo de atún.

Un evento que ya se está convirtiendo en una tradición en esta plaza de abastos. Hasta aquí podrá acercarse todo el que desee presenciar uno de los ritos más «sagrados» en el despiece del atún: el ronqueo.

Mediante cortes manuales, una pieza de más de un metro de largo de este afamado pez se divide en distintas partes para su consumo. «La gente que asiste lo puede comprar, según la pieza o el trozo que le interese, e incluso tiene la opción de que el bar que se encuentra en el interior del mercado se lo cocine a su gusto por un módico precio», explica Juan Martín Godoy, presidente del mercado de Los Remedios.

El ruido que provoca el cuchillo en ese ceremonioso desmembramiento, es por lo que se le denomina «ronqueo». «Es muy interesante y después de ver el proceso te puedes tomar tu tapa de atún en el bar o llevártelo a casa», añade el representante de los comerciantes.

Todo un privilegio visual y auditivo que en la última ocasión, congregó a un buen número de jóvenes y familias expectantes.

Un paso más allá de la tradición

El mercado de Los Remedios pretende convertirse en un centro de encuentro dejando atrás el concepto tradicional al que suele asociarse. Para ello, según manifiesta Juan Martín, «estamos creando actividades variadas que puedan potenciar la vida del barrio y atraer a familias y gente joven. Aquí ofrecemos atención personalizada, nada que ver con las grandes superficies».

Para ello, su principal reto es ampliar el horario de apertura. «Estamos intentado abrir también por las tardes, y para ello estamos generando actividades, entre ellas un cuentacuentos próximamente», añade.

22 puestos y 1 bar componen este peculiar enclave con grandes pretensiones, donde poco a poco proliferan comercios heterogéneos y novedosos entre la fruta, la carne, el pescado o la verdura.